Ex Primer Ministro de Siria, gobierno de Bashar al-Assad es “el enemigo de Dios”
Riad Hijab, quien recientemente renunció a su cargo como Primer Ministro de Siria, dijo durante una aparición pública el martes que el gobierno de Siria es “el enemigo de Dios” y que según su experiencia el régimen está colapsando.
“El régimen e Siria controla solo un 30 por ciento del territorio de Siria. Ha colapsado militarmente, económicamente y moralmente,” dijo Hijab en una conferencia de prensa en Jordania.
El ex funcionario también dijo que sentía “dolor en su alma” por los ataques que el régimen ha efectuado en contra de rebeldes, durante los cuales según activistas más de 19,000 personas han fallecido.
“Yo no tuve el poder para detener la injusticia,” dijo Hijab, agregando que hay muchos otros funcionarios que como él esperan unirse a la revolución en contra de al-Assad.
“Siria está llena de oficiales honorables y líderes militares que están esperando por la oportunidad de unirse a la revolución,” expresó el ahora simpatizante de los grupos de oposición.
Hijab también dijo que decidió abandonar su cargo porque el presidente de Siria no tiene la habilidad para detener el conflicto, además indicó que tras su renuncia no aspira a un nuevo cargo en el gobierno.
Me Gusta en Facebook
“No tengo el interés en ninguna posición, ahora o en el futuro después de la liberación de Siria,” dijo Hijab.
Mientras el conflicto en Siria continúa, el consejero político y de medios de Bashar al-Assad, Buthaina Shaaban planea reunirse este martes con el Ministro de Relaciones Exteriores de China, Yang Jiechi, según lo informó el gobierno de China, aunque también dijo que planea invitar a miembros de la oposición de Siria para que visiten el país.
“China siempre ha promovido activamente su trabajo entre el gobierno de Siria y la oposición en una forma balanceada para alcanzar una solución política a la crisis de Siria,” dijo la vocera del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Qin Gang.
China y Rusia han sido constantemente criticados por la comunidad internacional, incluyendo Estados Unidos, por bloquear resoluciones de la O.N.U. que aplicarían sanciones severas a Siria para forzar la salida de al-Assad del gobierno de ese país.
Kofi Annan y oficiales de Estados Unidos fueron a Beijing recientemente para pediar a ese gobierno que respalde con su voto las resoluciones del Concejo de Seguridad de la O.N.U., aunque hasta el momento China no ha cambiado su posición.


